Relajate y goza…


El agua ejerce un efecto hidroterapéutico sobre el cuerpo que mejora la circulación y regula la respiración.  

Para los griegos, los baños aromáticos combinados con masajes eran el camino hacia la buena salud. Y esa costumbre tan antigua no perdió vigencia a través del tiempo. Sino, preguntáte ¿cuántas veces después de una jornada agitada no ves el momento de llegar a tu casa para disfrutar de un baño espumoso y relajante?

Claro que también se puede encontrar en el baño la energía perdida. Sólo se trata de acompañar el ritual con cremas, aceites o lociones especiales y de procurar que el agua esté a una temperatura ideal. Si lo que quieres es relajarte, la temperatura debe estar entre 30 y 38 grados. En cambio, si lo que buscas es refrescarte el agua puede estar más fría, entre 25 y 30 grados. Algo más, para que la experiencia sea completa, después de tomar un baño de inmersión no dejes de aplicar en todo tu cuerpo una buena crema hidratante.

A continuación, algunas variantes para que elijas tu preferida:

Baño de sales minerales y de miel: es un gran calmante y al mismo tiempo resulta tonificante y saludable para la piel.

Baño de manzanilla: descongestivo y suavizante. El secreto consiste en poner una buena cantidad de manzanilla dentro de un calcetín viejo que ya no uses y abrir el agua caliente durante unos minutos hasta llenar la tina. Sumergirse en este líquido es absolutamente placentero.

Baño de mar: para quienes en cualquier época del año sueñan con estar en el mar, la sal gruesa de  mar es lo indicado, otorga la sensación de estar en la playa y, por consiguiente, ofrecen la posibilidad de eliminar tensiones y el estrés acumulado durante el día.

Baño de rosas: en el mercado también se consiguen aceites o esencias a base de rosa que son ideales para purificar y refrescar el alma. No sólo dejan la piel sedosa y atractiva sino que devuelven energía y fuerza al organismo. Un secretito: al abandonar la tina es aconsejable dejar correr un chorro de agua fría sobre las muñecas y los tobillos. Con esta técnica, cualquier rastro de cansancio desaparece.

Baño de lavanda: para quienes sufren de insomnio. Estos baños a base de aceite con perfume a lavanda son realmente muy efectivos y no solo ayudan a encontrar el sueño perdido sino que dejan en toda la piel un aroma muy agradable.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.